Una estancia de patrimonio y gastronomía

¿Le gusta disfrutar de la vida, comer buenos platos y descubrir monumentos, museos o bonitos paisajes?

Esta proposición de estancia es para usted.

Día 1: Castres

Por la mañana

Para empezar bien la estancia, le ofrecemos una vuelta por la ciudad de Castres: Jardin de l’Evêché, Catedral Saint-Benoit, Casas sobre el río Agout… para terminar en la plaza Jean Jaurès con su mercado. La ocasión perfecta para comprar algunos buenos productos locales.

A mediodía, por qué no comer en La Mandragore o en Victoria, conocidos restaurantes de Castres por su buena cocina francesa y tradicional, en ocasiones adaptada. 

Por la tarde

Con la tripa llena, venga para disfrutar del Museo Goya, con sus cuadros de Goya, Velázquez, Murillo o Picasso...

Después del museo, pase un agradable momento de relajación durante un paseo bucólico en barco de paseo en el río Agout.

Por la tarde, le sugerimos una cena en La Table du SommelierLa Part des Anges, refinados restaurantes del centro que despertarán sus papilas.

Para dormir, puede pasar la noche en uno de nuestros dos magníficos hoteles en Castres: Le Renaissance o Le Grand Hôtel, o bien, ir a Mazamet para pasar una velada y una noche inolvidable en La Villa Pinewood, restaurante enogastronómico y habitaciones de huéspedes con encanto.

Día 2: Mazamet

Por la mañana

Vaya al centro de Mazamet, para hacer el pequeño recorrido pedestre «Au fil de la Laine»: este circuito por la ciudad le ofrece la posibilidad de descubrir, con la ayuda de paneles explicativos, las magníficas residencias de carácter vinculadas con la historia del deslanado.

A continuación, podrá ir al restaurante original de Bonnery en Caucalières o quedarse a comer en Mazamet, en Le Grand Balcon, una suntuosa residencia de un rico industrial convertida en restaurante.

Demeures de caractère Mazamet, Le Grand Balcon
Mazamet restaurant Grand Balcon

Por la tarde

Por la tarde suba para visitar el pueblo medieval de Hautpoul y sus sublimes miradores, pasando (o no) por la Pasarela. Hay varios accesos al pueblo con paseos más o menos largos y más o menos difíciles, adaptados para todos los gustos.